Cómo elegir la especialidad a la que presentarse

Una de las grandes preguntas y en algún caso la más difícil de responder, es ¿A qué especialidad me presento? En la enseñanza no universitaria podemos encontrar más de 70 especialidades de Profesores a las que podemos acceder, en esta publicación vamos a intentar ayudaros a elegir la que más os puede interesar.

Cada una de estas especialidades de profesorado, tiene un perfil específico, que en la mayoría de las ocasiones casi se corresponde con un Grado/Licenciatura específico. Pero hay casos, que dependiendo de qué Grados, se puede acceder a más de una especialidad. Sin embargo, en otros casos es difícil a priori encontrar una ubicación acorde con los estudios o conocimientos propios.

En estos casos en donde se plantea este interrogante, y también para los casos en donde siendo fácil encontrar esta equivalencia, resulta que por diversos motivos se quiere cambiar de especialidad.

Vamos a establecer un orden de prioridad de cómo debe ser esta elección:

1. POR MI TITULACIÓN

De entrada y conforme a la titulación se puede aspirar a una serie de especialidades, que por requisitos de las convocatorias son inamovibles. Según sea el Grado, Licenciatura, Diplomatura, Ingeniería, etc…, nos encuadra en unas determinadas especialidades y cuerpos que podemos comprobar en el siguiente enlace.

 

2. LA ESPECIALIDAD QUE MÁS ME “GUSTA”.

Si bien vamos a tener que hacer un esfuerzo en prepararnos una oposición, convendremos que una vez aprobada, lo que más nos puede compensar, además del trabajo en sí, es “disfrutar” y estar cómodos con las asignaturas o módulos profesionales que vamos a impartir a lo largo de muchos años.

No tendría sentido dedicarnos a impartir una enseñanza en la que todos los días nos estemos “arrepintiendo” de no haber elegido otra. Por lo tanto, esta será la primera consideración que debemos plantearnos, por encima de plazas, ratios, dificultades, etc…

Para saber qué asignaturas o módulos vamos a impartir, disponéis en la web de CeDe de la lista completa de especialidades, y pinchando en cada una de ellas os lleva a una mini web, en donde a la derecha hay una pestaña con  la atribución docente, o lo que es lo mismo, las asignaturas o módulos profesionales que este profesor va a estar capacitado para impartir. Por ejemplo, el profesor de Matemáticas tiene la siguiente  atribución docente.

 

3. LA MÁS ACORDE A LOS CONOCIMIENTOS QUE POSEO.

Una vez que sabemos qué especialidad o especialidades nos gustaría impartir, vamos a ver cuánto tiene en común con nuestros conocimientos, incluso no siendo muy parecidos, la que menos nos suponga estudiarlos.

Para ello, lo que debemos hacer es coger el temario o programa de cada una de ellas y ver de qué tratan los temas. Siguiendo con el ejemplo de Matemáticas, en la mini web de cada especialidad disponéis del temario oficial.

Aquí es donde hay que invertir “algún rato” a mirar los temas, y ver lo que de entrada sabemos y lo que no,  así como  la dificultad de los mismos.

Del mismo modo conviene mirar también en que consiste el práctico, los temas los podemos “memorizar” pero para resolver los casos prácticos se va a requerir mayores conocimientos.

A modo de ejemplo puedes ver exámenes reales en el siguiente enlace.

Siempre va a ser recomendable elegir el temario o especialidad más acorde con nuestros conocimientos.

La posibilidad de aprobar la oposición tiene más que ver con esto que con el tema de plazas, ratios, etc. Pensad que aprobar estas oposiciones, va directamente relacionado con el grado de preparación que llevemos el día del examen.

Muchos opositores piensan más en la relación opositores/plazas o en el número de éstas que se convocan, pero la realidad es que es un error. Pongamos por ejemplo el hecho de que muchas especialidades no cubren el total de las plazas y la razón no es otra que el no haber llegado al cinco mínimo para superarlas.

 

4. LA QUE ME RESULTA MÁS FÁCIL DE PREPARAR

Este apartado está relacionado con el anterior, a más concordancia con el temario más fácil va a resultar la preparación, tanto de los temas como de los supuestos prácticos.
Pensemos por un momento que un Graduado en Filología ve que hay muchas plazas de Matemáticas y decide prepararlas; se va a encontrar con un grado de dificultad muy grande, no solo por los temas sino por la parte práctica.

 

5. LA QUE MÁS PLAZAS SE CONVOCAN.

Es fácil, a igualdad de elección entre dos especialidades siempre será mejor optar por la que más plazas hay. Si bien esto no debe ser un tema prioritario. Recordad hay más posibilidades de sacar la plaza con una buena preparación que no por la cantidad de plazas convocadas.

 

6. LA QUE MEJOR RATIO TIENE.

Es el otro lado de la moneda del punto anterior. A veces nos ciega el hecho del número de plazas convocadas a la hora de elegir la especialidad. Pero la realidad de cómo hay que verlo es la ratio o número de opositores que se presentan por plaza.

Este dato es más real que el anterior, y sí nos da una idea de la “gente” que se presenta. La mayoría de los casos es que estas ratios son muy parecidas de unas especialidades con muchas plazas y otras con muy pocas; por lo que esta cifra como comentábamos al principio no deber ser prioritario.

Resaltar aquí, que una cosa es la ratio de opositores presentados por plaza y los que luego van realmente al examen con cierto grado de preparación. Además, en muchos casos entre el 20/30 % de aspirantes no suelen presentarse al examen.

 

7. LA MÁS CONCORDANTE DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA INTERINIDAD.

Por último, vamos a comentar un aspecto según el cual muchos opositores priorizan su elección, el tema de la interinidad.

Para aquellos opositores que no consiguen plaza y puedan trabajar como interinos, se dan unos requisitos. Estos son:

  • La nota obtenida en la oposición
  • El número de pruebas superadas
  • Los méritos
  • La titulación adecuada.

Según esto, existen titulaciones concordantes que directamente te permiten acceder a estas listas aunque sea con un cero. Eso sí, estando en los últimos puestos de éstas. Las titulaciones concordantes, las puedes encontrar aquí.

Con este tema, el de las interinidades  –que trataremos en un artículo aparte– hay que tener cierta precaución. Si bien es cierto que la titulación concordante nos permite acceder a estas listas, estar en ellas sin más no es garantía de poder trabajar.

Lo importante es estar “colocado” en estas listas lo más “arriba”  posible. Para ello conviene aprobar cuantas más pruebas mejor y “suspender” con buena nota.

Con esta premisa podemos observar que el tema de la titulación concordante no es tan determinante como nos podía parecer.

 

Próxima publicación:Como acceder a las plazas de interinidad

 

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