Isabel Celaá pretende que la prueba sea voluntaria y que sirva para incentivar a los docentes a participar en proyectos de innovación

5 NOV 2018 – 16:54 CET

“Queremos cambiar la carrera profesional docente“, ha asegurado este lunes la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá. Su intención es llevar a cabo una reforma “integral'” de la profesión que incluirá cambios en la formación y la introducción de la evaluación voluntaria. “La evaluación es necesaria para ver en qué punto está el profesorado”, ha señalado Celaá, que cree que, aunque “no puede ser obligatoria”, servirá para incentivar a los docentes a involucrarse en proyectos de innovación. “En la universidad la evaluación es voluntaria y así debe ser en la escuela”, ha continuado la ministra, que ha adelantado que, a diferencia de lo que sucede en la universidad, en el caso de la escuela no estará ligada a la antigüedad

La evaluación y preparación de los docentes es uno de los aspectos principales del nunca resuelto estatuto docente, la hoja de ruta que se comenzó a negociar sin éxito en la primera legislatura de Zapatero y que sigue sin acuerdo. “Queremos llegar a un acuerdo sobre la profesión docente en esta legislatura” y “ponerlo en marcha en la siguiente”, ha asegurado la ministra en un encuentro con la prensa.

La ley educativa de 2006, la LOE, ya reconoció en su artículo 106 que las Administraciones educativas podrían desarrollar programas de evaluación del profesorado con carácter voluntario, un punto que no se modificó en la LOMCE (ley educativa de 2013). Sin embargo, “ese mandato de la LOE apenas se ha desarrollado, salvo en Asturias”, asegura el profesor de la Universidad Complutense y ex secretario de Estado de Educación Álvaro Marchesi. La novedad es que la ministra ha asumido el liderazgo de desarrollar conjuntamente con las comunidades ese sistema.

La ministra ha lamentado que el futuro de la profesión docente haya estado “aparcado” en los últimos años y solo se hayan escuchado opiniones individuales de expertos, sin que estuvieran “juntos” en un mismo escenario como ocurrirá ahora. Ha reconocido que Finlandia o Canadá son países que le gustan en cuanto a su modelo educativo y que en ellos el docente de una clase se relaciona con otros profesores. “En los últimos años se ha reducido el gasto en formación permanente del profesorado”, ha lamentado.En cuanto a la revisión del sistema de la carrera docente, Celaá ha señalado cuestiones como el cambio del contenido de los temarios de las oposiciones, que están “anclados en el pasado”.En este sentido, ha señalado que PISA ha denunciado en varios de sus informes que la educación española se fundamenta en contenidos memorísticos, y que hay que empezar a medir las competencias, los contenidos prácticos. “Menos extensión y más profundización”, ha dicho sobre la reforma de los programas académicos. “Una propuesta integrada, ese es el trabajo del ministerio. Institucionalmente nunca han sido asumidas sus propuestas”.

Fuente: El Pais.com