Generalitat Valenciana y sindicatos han acordado este miércoles la convocatoria de oposiciones para cubrir más de 2.400 puestos en la Oferta Pública de Empleo de 2018.

Esta OPE se fusionará con la del año pasado (2.008 plazas), con lo que la oferta conjunta será de 4.425, con el objetivo de finalizar los procesos selectivos en un año como máximo.

Así lo han fijado la consellera de Administraciones Públicas, Gabriela Bravo, y los sindicatos con representación en la Mesa Sectorial de Función Pública. Del total de 2.417 plazas de la OPE de 2018, 1.450 plazas corresponden al turno libre y 967 a promoción interna, detalla la Generalitat en un comunicado.

El aumento del número de puestos ofertados se justifica en que los límites impuestos por el Gobierno central son “menos severos” que en años anteriores. De hecho, la tasa de reposición -el número de plazas que se pueden convocar para sustituir a los trabajadores que se han jubilado- se ha establecido en el 100% de los sectores prioritarios -seguridad, sanidad y bienestar social, básicamente- y del 75% para el resto de categorías.

De esta forma, el objetivo del Consell es “trasladar la recuperación económica al ámbito de la administración y contribuir a la generación de ocupación que redunda en una mejora de los servicios públicos”, como ha defendido Bravo.

Paralelamente, la convocatoria pretende reforzar sectores básicos como los asistenciales y los vinculados a la lucha contra el fraude fiscal, la concesión de ayudas públicas, el asesoramiento jurídico y de gestión de recursos, la prevención y extinción de incendios, el empleo, la agricultura y el apoyo al turismo y la actividad cultural, entre otros.

Más de 600 en Educación y atención sociosanitaria

En concreto, en la OPE de 2018 destaca la convocatoria de 400 puestos para administrativos y auxiliares -123 de ellos de técnicos de Administración General-, 35 plazas para técnicos de Medio Ambiente, 120 de Orientación Laboral y más de 600 entre educadores de Educación Infantil, Educación Especial y especialistas en Atención Sociosanitaria, entre otros.

La oferta apuesta “decididamente” por la diversidad funcional, al reservar más de un 7% del total de las plazas para ser cubiertas entre personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33%.También trata de promover la igualdad de género porque aplica las medidas previstas en el Plan de Igualdad de la Generalitat.

Como criterio de desempate, prevé que sean mujeres las seleccionadas en el caso de que ellas estén infrarrepresentadas dentro del cuerpo o escala objeto de la convocatoria.El decreto de la OPE incluye medidas para que los procesos de selección se rijan por los principios de agilidad, eficacia y eficiencia.

La Conselleria prepara una serie de órdenes que fusionarán las convocatorias de la OPE de 2017 con la de 2018 en los procesos que sea posible, y creará una comisión permanente de selección que será la encargada de elaborar y corregir las pruebas comunes de las convocatorias.

No eternizar las oposiciones

Todas las medidas van orientadas “sobre todo, a que no se eternicen los procesos selectivos”, ha explicado la titular del departamento. Por ello, el objetivo es que los procesos de los cuerpos A1 y A2 tengan una duración máxima de 11 meses y los de los restantes hasta ocho meses.

 

Fuente: Valenciaplaza.com