Tener una buena actitud a la hora de afrontar unas oposiciones es igual de importante que haber asimilado todos los conocimientos teóricos. Un alto porcentaje de los opositores que aprueban las oposiciones tienen la autoestima alta y muestran una actitud positiva a la hora de presentarse al proceso selectivo.

Opositar no significa que dejemos de cuidarnos, que descuidemos nuestro aspecto físico, nuestra alimentación o nuestras relaciones personales. No tenemos que aislarnos, ser opositor no debe convertirnos en un bicho raro. Somos como cualquier otra persona con la salvedad de que preparamos oposiciones.

Conseguir una plaza de profesor supone esfuerzo y tenacidad por parte de los opositores. Es un cambio importante y algunas personas son reacias a ello. Aunque los retos nos asusten debemos tener claro que quien algo quiere algo le cuesta. Hay que coger al toro por los cuernos y prepararnos a conciencia nuestra oposición.

Los opositores suelen tener miedo al fracaso, a no conseguir una plaza. Hay que ir con la idea de que a cada persona le cuesta conseguir un tiempo determinado formar parte de la plantilla del funcionariado. No hay un tiempo mínimo para ello, depende de muchos factores, la asignatura a la que te presentes, el número de lazas convocadas, el sistema, los puntos que dan por diferentes aspectos, el hábito de estudio que una persona tenga, la suerte en el examen, los meritos, la encerrona, el tribunal que os esté evaluando,…en fin , infinidad de elementos influyen de una manera decisiva en el éxito de unas oposiciones, por eso es tan importante nuestra actitud. Estar motivados, tener tenacidad y sacrificarnos de vez en cuando, son tres de las claves para conseguir el exito en nuestra oposición.