La
enseñanza en general, y en particular la pública, ofrece
una salida profesional a todos los titulados
universitarios, ya sean Licenciados, Ingenieros,
Arquitectos, Diplomados, I. Técnicos, Maestros, etc..
Cada año, la oferta de empleo público del Ministerio de
Educación y de las distintas Consejerías de Educación de
las Comunidades autónomas incluye un importante número
de plazas de profesores en los servicios públicos de
educación.
Los
aspirantes que consigan una de estas plazas podrán
integrarse en un colectivo profesional importante en
cuyas manos está, en gran medida, el futuro de esta
sociedad.
Ser
profesor de Enseñanza significa acceder a un trabajo
estable y bien remunerado y proporciona numerosas
ventajas y satisfacciones personales. Los titulados
acceden a estas oposiciones por muchas razones, entre
otras porque es una profesión vocacional, el trabajo
desarrollado por el profesor está directamente
relacionado con los conocimientos que se han adquirido a
lo largo de toda la carrera, se adapta a las costumbres
del estudiante en lo que a vacaciones se refiere,
combina el trabajo individual en el aula con el trabajo
en equipo que se coordina con el resto de los profesores
y además permite la posibilidad de compaginar el trabajo
con actividades culturales, de ampliación de estudios o
profesionales. Ser profesor posee una componente social
muy importante al ejercer una influencia directa en la
sociedad, ya que permite enseñar a personas que
conformarán la sociedad del futuro.